(27 de Mayo de 2010)
Toda la base del sistema político se basa en el consumo. Producir y producir, cada vez en ritmos más cortos toda clase de productos.
Producir para vender, vender para consumir, para que unos, (los menos), acumulen cada vez más riquezas y otros, (los más), cada vez más desigualdades y ello en el llamado primer mundo, que del segundo, tercero y cuarto mundo el sistema solo se acuerda para el robo y el expolio de sus recursos o provocando guerras para mayor “gloria” de las multinacionales del armamento, considerando a sus ciudadanos como personas prescindibles.
Pero al “banquete” de consumo en el que estábamos instalados le sobreviene una profunda “congestión” y entonces producen menos por que ya no venden y no venden porque se recorta el consumo y comienzan a “sonar todas las alarmas”. Los neoliberales profesos defensores del mercado se hacen intervencionistas y miran a los Gobiernos solicitando que pongan la maquina de hacer dinero a funcionar y estos solícitos como siempre con el poder económico, trasvasan ingentes cantidades de dinero público hacia lo privado.
Para los más comienzan las congelaciones salariales, los ERES, los despidos, el paro y la exclusión social
Paralelamente, el Gobierno, los gobiernos, la televisión, las radios, los mercenarios profesionales de las tertulias, los periódicos,… se esfuerzan en convencernos, a los más, de que el sistema funciona bien y que la crisis es solo producto de unos pocos avariciosos que se saltaron las reglas. Y mientras el fraude fiscal supera el 30%, la economía sumergida ronda el 25%, el fraude en el IVA es de nota y el fraude en la contratación laboral ni se sabe ni lo quieren saber y ante la “atenta mirada” del ministerio de Hacienda el dinero negro cabalga hacia los paraísos fiscales.
Y siguen las congelaciones, los ERES, los despidos, el paro, la exclusión y aparecen en escena los innecesari@s, personas que el sistema ya no necesita ni para producir lo que vende ni para consumir lo que produce. Personas desplazadas y excluidas del mercado laboral al cual solo accederán de forma esporádica con contratos y salarios precarios.
Cada vez seremos más personas las innecesarias, porque el capitalismo para producir un volumen creciente de riqueza no necesita un volumen creciente de empleo. Intentaran aplicarnos nuevas reformas laborales que deteriorarán aun más derechos y conquistas sociales….
Y lo hacen por que pueden, porque les dejamos, porque no nos unimos. Por que el sistema a través de los medios de comunicación nos da pan y circo y tragamos.
Somos capaces de generar “mareonas” que paralizan ciudades idolatrando a millonarios y sin embargo no somos capaces de crear una ola para defender nuestros derechos.
Pero cuando la “mareona” baja, deja al descubierto la realidad
