(13 de Febrero de 2009)
Están nerviosos nuestros colegas de la UGT ante la visita de la inspección de trabajo, y más después de la nota que publicamos respecto a la misma. Está claro que no les gustan nuestras críticas a la tarea de sus delegados de prevención, por lo que nuestros liberados compañeros han tenido tiempo y espacio para recordarnos, en cinco páginas, su gestión en estos asuntos denunciados.
No obstante, sin ánimo de polemizar mas de lo justo, queremos aclararles a este “sindicato serio y responsable” algunos aspectos de su extensa nota:
1º.- Si tuvieran la humildad de preguntar, sabrían que el delegado de la CSI expresó en primer lugar a la inspectora de trabajo, que los asuntos denunciados, eran un clamor dentro de la empresa, con unanimidad sindical, y que habían sido denunciados repetidas veces, tanto por la UGT, como por nosotros, en los comités de seguridad internos.
Nuestro delegado expuso a la inspectora, que la denuncia obedecía al desinterés manifiesto de la Dirección ante dichas denuncias internas.
2º.- La dificultad no estriba en competir quien lo denunció con antelación, o en “quien la tiene mas larga”, sino en buscar soluciones posibles para los problemas de la ceniza y de los residuos.
La acción sindical exige respuestas apropiadas a las distintas circunstancias, pues a veces no es suficiente limitarse a comentar los problemas en las distintas reuniones, una y otra vez y luego resignarse a aceptar los incumplimientos.
3º.- Nuestros liberados compañeros, no entienden, que la actuación ante la empresa, obliga a movilizarse y luchar por las exigencias demandadas, con los medios sindicales de siempre, es decir, si la denuncia no es suficiente, dar mas pasos en la movilización, hasta si es preciso, con el uso de la huelga.
4º.- Conformarse en aceptar la derrota es una actitud cobarde. Por eso en la CSI hemos ido un paso mas lejos buscando alternativas reales que ayuden a la solución de estos asuntos. Pedir amparo a las autoridades laborales en la materia, es un camino que seguramente recorreremos con frecuencia.
5º.- Por último, recordar que la CSI no lleva la agenda de la inspectora de trabajo y por lo tanto desconoce cuando ésta visita la térmica, por lo que mal puede avisar a nadie, delegados de prevención incluidos.
Es público y notorio que la CSI está marginada en seguridad gracias a la intervención de la Empresa y UGT. Por un lado no reconociéndonos la proporción electoral, saboteándonos el derecho a tener los Delegados de Prevención correspondientes; y por otro alterando intencionadamente el texto del Convenio, impidiéndonos la participación en los distintos Subcomités de Seguridad del Grupo HC.
En definitiva un camino que busca marginarnos, y al que desde ahora ya les decimos que se lo pondremos difícil.