(29 de Julio de 2008)
Asisten a esta reunión CUATRO representantes por parte de la Empresa y SEIS del Comité de HC, SA en representación de los trabajadores.
Toma la palabra la Empresa quien, tras recordar a los presentes el objeto de la reunión, aclara que la información que va a dar será una síntesis de la ya expuesta a las Secciones Sindicales (ver nuestra nota de fecha 10-7-08), toda vez que supone a los presentes suficientemente informados al formar parte de las mismas.
La Empresa resume sus pretensiones en tres puntos de actuación: La unificación del Jefe de turno en Soto y Aboño. La unificación del puesto de Condensado en Soto y Aboño. La unificación de la Jefatura de los mantenimientos Eléctrico y de Control de Aboño (en Soto ya está hecha).
Los argumentos empleados para “justificar” estas actuaciones son fundamentalmente de tipo económico, si bien los “refuerza” con otros de índole tecnológica.
Las emisiones de CO2, el precio actual del carbón y del petróleo, elevan –según la Empresa- el coste del Kw/h de 30 a 80 €, agravándose el asunto con la limitación de las horas de funcionamiento previstas para Soto II-III y Aboño I cuya naturaleza reside en las cuotas de emisión de CO2.
Otro apartado económico que esgrime, para avalar esta reorganización, es el de las necesarias inversiones para la automatización de los equipos.
En referencia a las causas tecnológicas argumenta que, la implantación de un nuevo y más avanzado Sistema de Control, hace perfectamente posible la unificación del jefe de turno al quedar homogenizadas las operaciones de control de ambos Grupos.
Bastante menos precisa se muestra la empresa al tratar de justificar la unificación del puesto de Condensado. Apela, en su explicación, a cuestiones tan ambiguas como “automatizaciones en las plantas” o aspectos de “proximidad, extensión o similitud ” de las mismas, como elementos determinantes para unificar el puesto de Condensado. En relación con estos operarios, la Empresa nos comunica su intención de aplicarles la POLIVALENCIA PLENA (aplicación de la totalidad de conocimientos y responsabilidades exigibles para cada categoría).
En lo concerniente a la unificación del jefe de los mantenimientos eléctrico y de control de Aboño, lo que se nos dice es que ya está implantado en Soto y que, el aprovechamiento de las sinergias (creemos que se refiere a la implantación del trabajo mixto), conduce a una mayor rentabilidad.
Aunque la Empresa intenta por todos los medios justificar su actuación en base a la actual situación económica, no pierde la ocasión de dejar bien claro que “la organización del trabajo” es una atribución exclusiva de la Empresa. No obstante ello, la Empresa dice que quiere hacer las cosas bien; por lo que entienden que tales medidas deberían aplicarse hablando con el Comité de Empresa, en aras a encontrar soluciones que mejoren la propuesta empresarial. A continuación la Empresa nos hace saber que estará abierta a “escuchar y valorar” lo que la parte social tenga que decir. Como colofón a lo anterior, la empresa nos comunica, con insistencia poco usual, que la reorganización se haría “sin adoptar medidas traumáticas”.
Termina la Empresa su resumida exposición (para ver detalladamente, acudir a nuestro comunicado de fecha 10-7-08) diciendo que la aplicación de la reorganización se haría en DOS fases, comenzando por la unificación del Jefe de turno y que, en todo caso, debería estar implantada en su totalidad en un plazo de DOS AÑOS.
Terminada la intervención de la Empresa, toma la palabra Jesús Hinojal quien inicia su intervención diciendo que la propuesta empresarial “no es de su gusto”. Entiende este miembro del Comité, que la Empresa no concreta casi nada; que lo que se busca es un abaratamiento de costes y que el ajuste que se quiere implantar es excesivamente duro. Prosigue Hinojal haciendo un discurso globalizado en el que se le reprocha a la Empresa una cierta falta de previsión en su gestión, así como una serie de recordatorios sobre lo que se debería de hacer en esta negociación: Futuro de los puestos de trabajo, redefinición de funciones, etc.
Finaliza su intervención diciendo que, en esta negociación, ellos buscan “el mejor futuro para la Empresa y para los trabajadores/as” ya que nuestro futuro –dice- está inexorablemente ligado al de la Empresa.
A continuación, toma la palabra Guillermo quien, como no podía ser de otra forma, hace suyas la mayor parte de los argumentos expuestos por Hinojal, por lo que en evitación de repeticiones innecesarias decide abordar otros aspectos de la propuesta empresarial que tienen más que ver con las lagunas y dudas, así como con algunos aspectos formales de la negociación.
El primer asunto que aborda este miembro del Comité, es una crítica a la parte empresarial por su menosprecio al Comité de Empresa a quien no se informó de las pretensiones empresariales pese a ser preceptivo.
Tras manifestar su frontal oposición a la reorganización prevista para las Centrales Térmicas, continua Guillermo su intervención advirtiendo a la Empresa de la posibilidad de no estar negociando en el foro adecuado; ya que, a tenor de las pretensiones empresariales, podría darse la circunstancia de que, si lo que pudiera llegar a acordarse, afectara el contenido del vigente Convenio, el Comité de Empresa no tendría competencia para negociar este asunto, lo que nos obligaría a empezar de nuevo en el ámbito adecuado (con los sindicatos) con la consiguiente pérdida de tiempo. En este sentido, queremos aclarar que este argumento es compartido por Hinojal, quien también ve esa posibilidad.
Otra de las cuestiones abordadas tiene que ver con la duda que nos suscita la pretendida reorganización, en tanto en cuanto que elemento estabilizador de la supuesta crisis económica. Creemos, y así se lo hicimos saber a la Empresa, que de existir esa situación la solución adoptada para abordarla tendría un efecto insignificante. Lo que, nos lleva a dudar que existan razones económicas de peso que obliguen a la Empresa a tomar tales medidas, salvo datos objetivos y suficientes que prueben otra cosa. De lo expuesto se desprende una pregunta inmediata: Si no es la crisis, ¿cuál es la verdadera razón que mueve a la Empresa a reorganizar las Térmicas?
El último asunto que se aborda está fundamentado en la inusual reiteración de la Empresa al catalogar los efectos de la reorganización como “no traumáticos”, aunque en algunos pasajes de su intervención la Empresa barajó otras posibilidades para el supuesto de que la situación se alargara más de lo previsto o se agravara. Se le pregunta a la Empresa si en algún momento las medidas podrían llegar a ser traumáticas a lo que se nos responde que NO. También se le comunica que es necesario nos hagan llegar sus pretensiones por escrito y lo más detalladamente posible, con el fin de poder hacer una valoración exacta y concreta de la mencionada reorganización.
Las intervenciones de los miembros del Comité pertenecientes a la Asociación de Cuadros y a CC.OO., se limitaron a suscribir lo expuesto por Hinojal y a decir que, en el transcurso de la negociación, expondrían lo que fuera pertinente.
A continuación se sucedieron una serie de réplicas y contestaciones de las que, por parte de la Empresa, sólo cabe reseñar la ya expuesta sobre actuaciones NO traumáticas así como la certeza de que, la negociación, no afectaría al contenido del actual Convenio.
Se da por finalizada la reunión no dejando bien definida la fecha de la siguiente, barajándose como probable el mes de septiembre; aunque no se descarta la posibilidad de adelantarla a la mitad de agosto.
VALORACIÓN SINDICAL
Tras esta primera reunión, y a falta de una información más exhaustiva que permita contemplar el asunto con más optimismo, a la CSI le asaltan multitud de dudas, sospechas e interrogantes.
En la información dada por la Empresa hemos estado alertas, no sólo al contenido estrictamente literal, sino a la forma de exponerlo; atendiendo especialmente tanto a lo que se decía entre líneas, como lo que a nuestro juicio es el “verdadero” mensaje y que, de forma subliminal, la Empresa ha ido transmitiendo.
Vaya por delante que la CSI está totalmente en contra de la reorganización que pretende la Empresa, por creerla tan innecesaria como irrelevante para resolver ningún tipo de crisis y, menos aún, si es económica. Las dificultades económicas de cualquier empresa no se resuelven cargándole el mochuelo a una veintena de trabajadores. Una verdadera crisis económica requiere del sacrificio de TODA su plantilla empezando por los sueldos de los altos directivos, y continuando con el reparto de beneficios a los accionistas. Es entonces –y sólo entonces- cuando empezaría a estar justificado el sacrificio de los trabajadores.
Tenemos, pues, la “leve” impresión de que, tras las razones esgrimidas por la Empresa, se esconden otras menos confesables y cuyo fin es otro muy distinto.
A tenor de lo que acontece en el Sector Eléctrico, no sería descabellado pensar que el fin último de esta reorganización no sea otro que el de “poner en valor” a HC, SA en el mercado eléctrico.
Hay que tener en cuenta que con esta negociación la Empresa conseguiría dos objetivos importantes para el fin expuesto: Reducir la plantilla directamente ligada a la generación térmica, mejorando la “ratio” de costes y garantizar la ausencia de conflictividad al hacerse el ajuste de plantillas mediante acuerdo con los trabajadores por conducto de su Representación Legal.
¿Negociación o imposición encubierta?.-
Aunque la pregunta a primera vista parezca intrascendente e innecesaria este Sindicato, tras analizar las palabras de la Empresa, tiene dudas más que razonables para creer que estamos ante una “imposición consensuada” y no ante una auténtica negociación. Aunque los términos “imposición” y “consenso” sean contradictorios y por ello excluyentes, en este caso coexisten sin problema porque, a nuestro juicio, los Representantes de los trabajadores van entrar a negociar un asunto que, viene impuesto por la Empresa y, en lo fundamental, no hay expectativas de modificación substancial.
Expresiones como: …”La organización del trabajo es una facultad exclusiva de la Empresa”. …”La Empresa está abierta a escuchar y valorar las aportaciones de la Representación Social”. …”La negociación debe servir para llegar a acuerdos que mejoren los planteamientos de la Empresa”, son indicadores que, a nuestro juicio, avalan lo anteriormente dicho y nos hacen ser muy pesimistas respecto de la capacidad real del Comité para consensuar una alternativa que pudiera ser distinta de la que “propone” la Empresa. Por el bien del personal afectado, esperamos estar equivocados en nuestras apreciaciones.
El mensaje que de forma subliminal se está haciendo llegar al personal afectado por la reorganización está implícito en las frases anteriores y en la reiteración de que NO SE VA A HACER DE FORMA TRAUMÁTICA.
A nuestro juicio, se trata de un mensaje intimidatorio que lleva al trabajador a la conclusión de que, ante la “todopoderosa” facultad organizativa de la Empresa, no se puede hacer nada, y por tanto “es mejor negociar que nos lo impongan”.
A partir de esta conclusión, deja de existir la negociación y se entra en una situación de desigualdad en la que la Empresa manda y los aparentes logros que pudiera esgrimir la parte social no serían otra cosa que benevolentes concesiones empresariales (normalmente dinero) como pago de una valiosa firma que le evita a la Empresa la conflictividad que llevaría pareja una reorganización IMPUESTA.
La “todopoderosa” facultad organizativa de la Empresa, es discrecional para el empresario pero no puede ser arbitraria. Se debe a unas reglas y límites que son un obstáculo para la Empresa .Con la negociación y el acuerdo, resuelven todos los inconvenientes y la paz social está asegurada. Dicho de otro modo: La Empresa no negocia por razones altruistas; lo hace porque le conviene a sus intereses.
Como dijimos en otro apartado de este escrito, la CSI hizo suyas la mayor parte de la exposición de Hinojal (UGT) lo hizo porque no es operativo repetir argumentos coincidentes y porque aquellos que no lo eran, nos parecieron suficientemente razonables. No obstante, estamos en el comienzo de la “negociación”, y ya tenemos experiencia de lo que significa empezar las cosas bien y acabar tirándolo todo por la borda, como quedó sobradamente probado en la negociación del Convenio en vigor donde, por cierto, se revaloriza innecesariamente la facultad organizativa que hoy se nos aplica .
Seria grato y deseable que la UGT, en esta ocasión, se mantuviera firme hasta el final y asumiera una negociación que acorde con el sentir mayoritario del personal afectado.
La CSI, por su parte, os comunica que negociará en base a lo que por mayoría se decida. Para ello, promoveremos las asambleas pertinentes aunque nos gustaría que ésto se llevara a cabo por iniciativa del Comité de Empresa de HC, SA.