(15 de Junio de 2005)
Ha llegado el momento de hablar claro del empleo del que tanto la empresa como los sindicatos firmantes del Convenio 2003 – 2006 consideran como un logro incuestionable y por el que ambas partes se felicitan y celebran, no solo por los puestos de trabajo creados, si no porque éstos incluso irán más allá de lo acordado en el PACTO POR EL EMPLEO.
CSI no participó en la firma del Convenio, ni en la del pacto por el empleo, ni formó parte de las mesas de negociación posteriores al convenio, para negociar la gestión conjunta de gas y electricidad (acuerdo ya firmado). Tampoco participa en las negociaciones del nuevo sistema de clasificación profesional, de la que no hay información alguna. Pero la CSI sí participó activamente, aunque con la mínima representación, en la Negociación Colectiva y allí ya denunció la clase de empleo que se quería acordar y a quién beneficiaba el mismo.
Debemos tener en cuenta, que el compromiso del acuerdo es el mantenimiento y la creación de empleo, en empresas dependientes de HC que ejercerán funciones auxiliares y complementarias a las tradicionales que desarrollamos nosotr@s, comprometiéndose a la contratación de 90 trabajadores durante los años 2004, 2005 y 2006. Esas contrataciones se producirán a medida que se presenten nuevas necesidades, repartiéndose su ingreso homogéneamente en el tiempo.
Compatibilizar ambas cosas no tiene un sentido lógico, pues las necesidades de plantilla se cubren cuando existen carencias. El hecho de repartir las contrataciones en el tiempo, más bien parece el cobro prorrateado de una paga. Además el número de contratos se contabilizará en cualquiera de las empresas del grupo, (las actuales o las que puedan constituirse en el futuro), con lo que la empresa puede formalizar los contratos donde le sea mas conveniente en cada momento.
Si analizamos la elevada edad de nuestras plantillas y que el poco empleo que se crea se enfoca hacia empresas a las que no afecta nuestro convenio, convendremos que en poco tiempo nuestra empresa, tal como históricamente funcionó, camina hacia la desaparición. Nuestros puestos y funciones de trabajo serán ocupados por personal de las empresas del Grupo. Este personal, del que no vamos a cuestionar su profesionalidad, pero si cuestionamos el proceso de selección elegido para su contratación, pues nos consta que no ha sido todo lo transparente que debiera. En algunos casos ni los propios trabajadores de nuestras empresas eran conocedores de la existencia de concurso-oposición alguno.
En HidroCantábrico Distribución, una de las últimas empresas creadas, Explotación de Redes, tiene por claro objetivo la suplantación del servicio de averías. En Hidroeléctrica del Cantábrico, una de las últimas empresas creadas, Explotación de Centrales, ya se encarga de realizar parte de nuestras funciones en las centrales Térmicas e Hidráulicas.
Estos solo son dos ejemplos, existen mas en las dos empresas. La verdadera finalidad de esta actuación, es contar con empleo a menor coste que la empresa matriz y esa realidad es tan cuantitativa, que entendemos la alegría de la dirección de la empresa en celebrar el acuerdo. Pero ¿qué celebran los sindicatos firmantes?.
Cuando falta poco mas de año y medio para que finalice la vigencia del convenio, el balance positivo que hacen los firmantes del mismo, sigue siendo contrario al nuestro en todos los sentidos.
Los números indican que año tras año nuestra plantilla disminuye. En 2002 eran 876 los trabajador@s que había en Convenio. En 2003 la cifra se redujo a 870, para quedar en 849 en el año 2004. Vistas las cifras la “creación de empleo” que pregonan los firmantes es evidente.
Nadie, mucho menos un sindicato, puede inducir a que los trabajadores piensen que ésta es la única forma de empleo que la empresa acepta, pues si se crean esos puestos de trabajo, es que HC está reconociendo unas evidentes carencias de personal. Y es ahí donde un sindicato debe presionar a la empresa, para que las incorporaciones sean en la misma y no en subcontratas, que acabarán absorbiéndonos y suplantándonos.
Las previsiones de la empresa se van cumpliendo, probablemente mejor incluso de lo que esperaban, pues las negociaciones de los firmantes no fueron ni arduas, ni duras, ni pesadas. Para llegar al satisfactorio acuerdo de las partes, que en definitiva es el sueño de cualquier empresario y que no es otro, que tener una empresa con grandes beneficios y con la mínima carga de personal. En este punto es importante recordar que cualquiera de estas empresas, con la misma facilidad que se crean también se pueden eliminar, lo que añade un punto mas a favor de la empresa. Esta cuestión sería mas problemática llevarla a cabo en nuestras empresas .
En su momento CSI luchó contra este acuerdo, pues ya presentíamos que suponía el fin de parte de los puestos y centros de trabajo con los que la empresa cuenta. En la actualidad son much@s los que se dan cuenta de que nuestra lucha era justificada. Desgraciadamente, lo que denunciábamos es ya un hecho que se está llevando a la práctica.
Con lo anterior queda clara nuestra posición respecto al empleo que queremos. Si el convenio es para nuestras dos empresas, el empleo que se negocie debe ser también para estas empresas con las mismas condiciones, derechos y garantías.