(19 de Mayo de 2005)
COMPAÑEROS/AS:
Una vez transcurridas las elecciones sindicales, debemos esperar a que acaben los plazos legales que legalicen los escrutinios.
Son momentos para la reflexión colectiva, para analizar con detalle los resultados y elaborar las líneas a seguir en el futuro. Son momentos de hablar y buscar alternativas sindicales que respeten el sentir de la plantilla manifestado en los votos. Son tiempos de consensuar mayorías que permitan estabilidad en el funcionamiento de los Comités, que sirvan para elegir a los cargos que les permitan funcionar correctamente; Presidentes, Secretarios, Delegados de Prevención,....etc. De todos esos pasos y por supuesto de sus conclusiones os informaremos puntualmente.
Por otra parte, desde la Corriente Sindical de Izquierda en el Grupo HidroCantábrico hemos mandado notas de prensa a radios, televisiones y medios escritos, informando de los resultados electorales.
En la que enviamos a La Nueva España manifestábamos nuestro malestar por el titular subjetivo y tendencioso con el que informaban de lo acontecido en las elecciones. Utilizar adjetivos tan opinables como “radical” o “nacionalistas” para dirigirse a la CSI, no deja de ser una licencia verbal, que busca desvirtuar los resultados electorales, despistando al lector y faltando al respeto a nuestros/as votantes.
No es la primera y seguramente no será la última vez que nos vemos en una situación parecida. Desde hace años cada vez que por circunstancias varias, (absorción, convenio, cierre de oficinas comerciales, seguridad,...etc), deseábamos dar a conocer nuestra opinión a los medios, la misma era repetidamente silenciada por la prensa regional.
Si sólo nos ocurriera a nosotros nos parecería grave, pero que el mismo boicot de los medios de comunicación, les pase a nuestros compañeros de la CSI de otras secciones sindicales, ya lo convierte en manía persecutoria.
Casualmente esto ocurre siempre cuando los dardos de los distintos escritos que pedimos publicar, tienen alguna observación o crítica a nuestro Presidente, que es el mismo que el de Cajastur.
La famosa y cacareada libertad de prensa solo es una quimera en Asturias y en la practica los medios de comunicación solo publican lo que ordene su propietario, filtrando las opiniones contrarias y aplicando el viejo dicho de quien paga manda.